57.- Nos has hecho para ti, Señor

¿Quién podrá concederme que yo repose en Ti?
Nos has hecho para ti, Señor,
y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti.
Haz que te busque, Señor, invocndote.
Y que te invoque creyendo en ti.
Pero yo no existiría en absoluto, si tú no estuvieras en mí,
o mejor, yo no existiría si no estuviera en ti.
¿Y a qué se reduce todo cuanto he expresado sobre ti, Dios mío, vida mía, mi santa dulzura?
¿Qué puede decir cualquiera cuando habla de ti?
Sin embargo, ¡ay de los que te silencian,
porque son mudos que hablan demasiado!
¿Quién podrá concederme que yo repose en ti?
¿Quién me concederá que vengas a mi corazón y lo embriagues, para que me olvide de todos mis males y me abrace contigo, único bien mio?
Ten misericordia de mí, para que me salgan las palabras.
Por tu ternura te pido me digas qué eres tú para mí.
Dile a mi alma: “Yo soy tu salvación”.
Y dilo de tal modo que yo lo oiga.
Señor, ahí tienes en tu presencia los oídos de mi corazón.
Abrelos y dile a mi alma: “Yo soy, tu salvación”.
Yo saldré disparado tras esta voz y te alcanzaré.

(SanAgustmn, Confesiones 1,1-5)

56.- ¡ELEGIMOS...!, SEÑOR.

¡ELEGIMOS...!, SEÑOR:
- elegimos amar, en lugar de odiar.
- elegimos crear, en lugar de destruir.
- elegimos curar, en lugar de herir.
- elegimos dar, en lugar de robar.
- elegimos bendecir, en lugar de maldecir.
- elegimos alabar, en lugar de criticar.
- elegimos perseverar, en lugar de renunciar.
- elegimos dar vida, en lugar de dar muerte.
- elegimos alegrar, en lugar de entristecer.

55.- LO MÁS IMPORTANTE NO ES ...

LO MÁS IMPORTANTE NO ES:
- Que yo te busque,
sino que tú me buscas en todos los caminos (Gn 3,9).
- Que yo te llame por tu nombre,
sino que tú tienes el mío tatuado en la palma de tus manos (Is 49,16,).
- Que yo te giite cuando no tengo ni palabra,
sino que tú gimes en mí con tu grito (Rm 8,26).
- Que yo tenga proyectos para ti,
sino que tú me invitas a caminar contigo hacia el futuro (Me 1,17).
- Que yo te comprenda,
sino que tú me comprendes en mi último secreto (1 Cor 13,12).
- Que yo hable de ti con sabiduría,
sino que tú vives en míy te expresas a tu manera (2 Cor 4,10).
- Que yo te guarde en mi caja de seguridad,
sino que yo soy una esponja en elfondo de tu océano.
- Que yo te ame con todo mi corazón y todas mis fuerzas,
sino que tú me amas con todo tu corazón y todas tus fuerzas (Jn 13,1).
- Que yo trate de animarme, de planificar,
sino que tu fuego arde dentro de mis huesos (Jer 20,9).

Porque, ¿cómo podría yo buscarte, llamarte, amarte... si tú no me buscas, llamas y amas primero?
El silencio agradecido es mi última palabra, y mi mejor manera de encontrarte.

(Benjamín González Buelta)

54.- Mi oración a Ti, Señor

Señor, dame la fuerza que necesito
para llevar ligero mis alegrías y mis preocupaciones.
Dame la fuerza que haga fecundo mi amor en el servicio.
Dame la fuerza de no negarme nunca a los pobres.
Dame la fuerza necesaria
para no doblar mi rodilla ante poderes extraños.
Dame la fuerza que necesito
para elevarme sobre las trivialidades cotidianas.
Dame la fuerza que necesita mi fuerza
para someterme a tu Voluntad.

(Rabindranath Tagore)

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